Inversión Foresto-Industrial – Valdés sobre la planta en Ituzaingó: «Corrientes entra en otra escala»

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Ante diversas cámaras empresariales, el Gobernador presentó el proyecto de la planta de fibra de pino en Ituzaingó. Destacó la inversión de 2.000 millones de dólares, el rol del sector privado y el impacto en el empleo y la industrialización de Corrientes.

La presentación del proyecto de instalación de una planta de fibra de pino de alta calidad en Ituzaingó protagonizó la agenda productiva de esta semana del Gobierno provincial. Con una inversión estimada en 2.000 millones de dólares y la promesa de generar hasta 13.000 puestos de trabajo entre directos e indirectos, el gobernador Juan Pablo Valdés encabezó un encuentro con cámaras empresariales para exponer los alcances de la iniciativa y delinear el rol estratégico del sector privado local.

El auditorio Julián Zini fue el escenario donde confluyeron representantes de entidades como la FEC, FECORR, AFOA y APEFIC junto a directivos de la firma Arpulp S. A., responsable del emprendimiento. Allí, el mandatario provincial no solo presentó los lineamientos técnicos del proyecto, sino que buscó instalar una definición política clara: la iniciativa excede a una gestión y requiere una articulación sostenida para consolidar un proceso de industrialización de largo plazo.

«Estamos ante un proyecto que no es de un gobierno, sino de una provincia que quiere crecer», sostuvo Valdés, al tiempo que subrayó que la clave estará en la capacidad de los actores locales para integrarse a la cadena de valor. En ese sentido, insistió en que «el sector privado va a tener que generar sus propias inversiones para brindar servicios e insumos, y de ese modo aprovechar con empresas correntinas el impulso de esta nueva industria».

El planteo del Gobernador apunta a evitar que la llegada de capitales externos funcione como un enclave aislado. Por el contrario, la estrategia oficial busca que el desembarco de Arpulp tenga un efecto multiplicador sobre distintas actividades económicas. Transporte, construcción, logística y hotelería aparecen entre los rubros que podrían experimentar un crecimiento acelerado en función de la demanda que generará el proyecto.

Desde el sector empresarial, la recepción fue positiva y con expectativas elevadas. Referentes de las cámaras coincidieron en señalar que la magnitud de la inversión posiciona a Corrientes en un lugar central dentro del mapa foresto-industrial del país. La iniciativa, incluso, fue definida como un cambio estructural que podría redefinir el perfil productivo provincial.

En su exposición, Valdés también puso el foco en uno de los desafíos centrales que plantea el proyecto: la formación de recursos humanos. «Tenemos que trabajar desde ahora en la capacitación de nuestros jóvenes para que puedan ocupar los puestos que se van a generar», afirmó. La articulación entre el Estado, el sistema educativo y el sector productivo aparece, en este esquema, como una condición necesaria para garantizar que el empleo que se genere tenga impacto directo en la población local.

El mandatario remarcó que la planificación no es improvisada. Según explicó, la inversión anunciada es el resultado de un proceso que lleva más de un año de gestiones, estudios técnicos y negociaciones. En ese marco, destacó la importancia de acompañar el desarrollo industrial con infraestructura adecuada y políticas públicas que faciliten la radicación de nuevas empresas.

Otro de los ejes de su discurso fue el arraigo. «Queremos que los correntinos encuentren trabajo de calidad sin tener que irse de la provincia», expresó, en una frase que sintetiza uno de los objetivos políticos del proyecto: transformar la estructura económica para retener talento y generar oportunidades sostenibles.

Durante el encuentro, JP Valdés subrayó la importancia de integrar a las empresas locales en el proyecto, y remarcó la necesidad de fortalecer la formación técnica de los correntinos a través de la articulación entre el Estado, el sistema educativo y el sector productivo para dar respuesta a la demanda de mano de obra especializada que tendrá la iniciativa.

En sintonía, Fernando Correa, director del proyecto, subrayó que el objetivo central es desarrollar las condiciones para que los jóvenes talentos «en un futuro no se tengan que ir y que tengan un puesto de trabajo de calidad en su provincia».

Alejandra Aranda, CEO de la firma, también puso el foco en la articulación con el sistema educativo y universidades: «Ya estamos dialogando con el sector educativo para que puedan prepararse en función de las necesidades que va a tener una empresa de estas características», explicó.

Detalles

El proyecto de la planta de fibra de pino se inscribe dentro de una estrategia más amplia de agregado de valor a la producción forestal. Corrientes cuenta con una de las mayores superficies forestadas del país, pero históricamente ha tenido un perfil primario-exportador.

La instalación de esta industria apunta a revertir esa lógica, incorporando tecnología y procesos industriales que permitan escalar la producción.

En la etapa actual, el proyecto avanza en estudios de ingeniería y evaluación de impacto ambiental, pasos clave para su ejecución.

Según lo expuesto durante la presentación, la construcción de la planta demandará alrededor de un año y medio, período en el cual comenzarán a generarse los primeros puestos de trabajo vinculados a la obra.

Proyección laboral

El ministro secretario general de la Gobernación, Juan Pablo Fornaroli, aportó precisiones sobre el cronograma y el impacto en el empleo. «Dentro de un año y medio 5.000 correntinos estarían trabajando en el emprendimiento foresto-industrial de Ituzaingó», señaló.

En diálogo con Radio Dos, Fornaroli detalló que el proceso ya está en marcha: «De acá a un año vamos a tener unos 5.000 correntinos trabajando de manera directa en el lugar. Y por eso ya estamos encarando un proceso de desarrollo para formar a nuestros chicos».

El funcionario enfatizó que la preparación del mercado laboral es una prioridad inmediata. «Vamos a formar al mercado laboral con trabajo directo. Por eso muchos organismos están trabajando en eso, acorde a la inversión anunciada hace 10 días pero que se viene programando desde hace más de un año», explicó.

Asimismo, indicó que el impacto no se limitará al ámbito industrial, sino que también implicará una transformación urbana en Ituzaingó.

«Es importante el proceso de preparación e inversión de la ciudad de cara a lo que va a recibir, ya que generará una mano de obra previa», afirmó, aludiendo a la llegada de inversiones privadas asociadas a la demanda que generará el proyecto.

Fornaroli también subrayó que existen etapas previas a la construcción que ya están generando movimiento económico. «La construcción de la empresa será a un año y medio, pero hay cuestiones previas que se van a dar para recibir a todos los que irán a trabajar a la ciudad», concluyó.

De este modo, el proyecto presentado por Valdés no solo se perfila como una de las mayores inversiones industriales en la historia reciente de la provincia, sino también como una apuesta política a reconfigurar su matriz productiva, con el empleo y la articulación público-privada como ejes centrales.

Fuente: Época

Autor: Portal Corrientes

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