De Mocoretá al mundo de la genética: la historia de Alfredo Rojas y una pasión que busca inspirar a otros jóvenes

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Con apenas 17 años, Alfredo Rojas dejó Mocoretá para comenzar una nueva etapa en Posadas, Misiones. Corría el año 2020 cuando inició sus estudios en la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), donde eligió cursar la Licenciatura en Genética, una carrera tan compleja como apasionante, que recientemente logró finalizar el pasado 28 de mayo de 2026.

(Alfredo es el segundo Genetista mocoretaense recibido este año, la primera fue Loreley Fernández recibida en marzo, pronto les contaremos más)

Detrás del título universitario hubo años de estudio, adaptación, esfuerzo familiar y una profunda curiosidad científica que lo acompañó desde muy chico. Hoy, convertido en Licenciado en Genética, Alfredo no solo celebra un logro personal, sino que también busca acercar esta profesión a otros jóvenes que todavía no conocen todo el potencial que ofrece esta carrera.»A medida que avanzaba en la carrera, aumentaba mi curiosidad y entusiasmo», resume durante la charla con Portal Corrientes.

Aunque reconoce que elegir una carrera a los 17 o 18 años nunca es sencillo, Alfredo asegura que siempre sintió una gran fascinación por la Biología, la naturaleza y los procesos de la vida.»Siempre me interesaron los fenómenos biológicos, cómo crece una planta, por qué nos enfermamos o cómo funciona el cuerpo humano», cuenta.

Esa curiosidad lo llevó a descubrir una carrera que le parecía novedosa, distinta y llena de posibilidades.

La Licenciatura en Genética pertenece a la Facultad de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales de la Universidad Nacional de Misiones que recientemente cumplió 50 años de trayectoria formando profesionales en la región.

En palabras simples, Alfredo explica que la genética estudia cómo la información hereditaria pasa de generación en generación y cómo los genes determinan distintas características de los seres vivos.»Estudiamos los genes y, por ende, al ADN como material hereditario y cómo esa información codificada funciona en humanos, animales, plantas, bacterias o virus», señala.

Uno de los aspectos que más destaca Alfredo es el vasto campo de estudio que tiene la genética como disciplina.

La profesión te permite dedicarte a la investigación científica, así como trabajar en laboratorios públicos y privados, hospitales o clínicas, realizando análisis de ADN, estudios de parentesco, asesoramiento genético, bioinformática, biotecnología, conservación animal y mejoramiento animal o vegetal, entre otras aplicaciones.»Hay lugar para todos los que quieran estudiar genética», afirma.

Actualmente, Alfredo desarrolla trabajos de investigación en el Instituto de Biotecnología Misiones, integrando un grupo enfocado en biomedicina. Su tesis estuvo centrada en el estudio de microARNs, pequeñas moléculas que regulan la expresión genética y que podrían funcionar como biomarcadores, asociados a enfermedades como la diabetes mellitus tipo 2 y el cáncer.»Son moléculas que pueden ayudar a detectar riesgos o comprender mejor determinadas patologías», explica.

El desafío de irse lejos de casa

Más allá de lo académico, Alfredo también recuerda todo lo que implicó dejar su ciudad natal siendo tan joven.»No es fácil irse lejos de casa, especialmente cuando venís de un pueblo chico», expresa. Adaptarse a una ciudad más grande, vivir lejos de la familia y afrontar responsabilidades nuevas fueron parte del proceso. Sin embargo, considera que la experiencia también fue profundamente enriquecedora.»Salir de casa te abre la cabeza y te ayuda a crecer muchísimo», reflexiona.

El acompañamiento de su familia fue fundamental durante toda la carrera, especialmente el apoyo de su mamá y sus seres queridos. Además, recibió una beca de Fundación Retama, que le brindó asistencia económica y acompañamiento académico durante sus años universitarios.»Creo que cuando uno realmente quiere estudiar y tiene determinación, puede hacerlo», sostiene.

Mirando hacia el futuro

Por el momento, Alfredo continuará trabajando en Posadas junto al grupo de investigación con el que desarrolló su tesis, aunque no descarta oportunidades en otros lugares del país o incluso del exterior. La genética es una disciplina con fuerte proyección internacional y muchos profesionales argentinos hoy trabajan en países como Brasil, España, Estados Unidos, Inglaterra o Irlanda.»Es una carrera que te prepara para salir al mundo», asegura. Su próximo objetivo es continuar especializándose dentro del área de la genética humana, particularmente en oncogenética, una rama enfocada en el estudio genético del cáncer. Para ello, Alfredo proyecta seguir su formación académica mediante una maestría o un doctorado, profundizando investigaciones vinculadas a enfermedades de origen genético y biomarcadores asociados al desarrollo de distintas patologías.

Más allá de sus proyectos profesionales, Alfredo también tiene otro deseo: que más jóvenes de la región se animen a descubrir carreras científicas y a apostar por sus sueños.»Me encanta que la gente pueda conocer la carrera y difundirla», dice. Con humildad, pasión y una enorme vocación por la ciencia, Alfredo Rojas representa a una nueva generación de jóvenes mocoretaenses que se animan a salir, estudiar y construir su futuro a través del conocimiento.Y aunque su camino recién comienza, su historia desea inspirar a muchos otros chicos y chicas que sueñan con encontrar también su propio lugar en el mundo.

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