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Con una amena merienda, el Centro de Jubilados Provinciales de Mocoretá vivió este lunes una tarde de emociones, recuerdos y reencuentros al celebrar el 20° aniversario de su creación.

La institución reunió a integrantes de las primeras comisiones, miembros de la actual conducción, socios e invitados para compartir un chocolate caliente, una deliciosa torta y otras delicias en un clima de camaradería, evocando los comienzos de un proyecto que, con el paso del tiempo, se transformó en un espacio de referencia para los adultos mayores de la ciudad.
Uno de los momentos más significativos de la celebración fue la presentación oficial de la bandera del Centro de Jubilados Provinciales Mocoví, un emblema que sintetiza la identidad, la historia y los valores de la institución.
Diseñada por el diseñador gráfico Joselo Pizzio, de Mocoretá, la bandera tiene como base los colores de la Bandera Nacional Argentina, reafirmando el sentimiento de pertenencia y los valores patrios. En el centro se destaca un círculo dorado que evoca al Sol de Mayo, mientras que un sector verde representa la riqueza productiva de Mocoretá y el crecimiento de la comunidad.
Uno de los elementos más representativos son las dos manos entrelazadas, curtidas por el trabajo, que reflejan el esfuerzo de toda una vida. Son un homenaje a hombres y mujeres que dedicaron décadas al trabajo y al servicio de sus familias y de la comunidad, y que hoy encuentran en el Centro de Jubilados un espacio de encuentro, contención y amistad. También se destaca el nombre Centro de Jubilados Provinciales Mocoví, consolidando la identidad de una institución que, desde hace veinte años, forma parte de la historia y la vida social de Mocoretá.

La fecha elegida para conmemorar este aniversario corresponde a la obtención de la personería jurídica de la institución, un paso fundamental que marcó el inicio formal de su vida institucional. Contar con este reconocimiento legal era un requisito indispensable para gestionar subsidios, recibir donaciones y llevar adelante proyectos que permitieran el crecimiento del centro.
La primera comisión provisoria estuvo presidida por Roberto Jesús de Santiago e integrada por María Francisca Angélico como vicepresidenta; Antonia Beatriz Duarte, secretaria; María Concepción Ledesma, prosecretaria; Estela Maris Dri, tesorera; Victoria Evelina Poleto, protesorera; los vocales titulares Ramón Pucheta, Juana Mauricia Dolhartz y Gregorio Ponce; y como vocales suplentes Alfredo Carlos Pádsera y Roque Benítez.
Tras obtener la personería jurídica y cumplir con todos los requisitos legales y administrativos, uno de los primeros grandes objetivos de aquella comisión fue conseguir un terreno para construir la sede propia. Ese anhelo encontró un importante respaldo por parte de la Municipalidad de Mocoretá, que cedió el predio donde posteriormente comenzó a levantarse el edificio que hoy representa uno de los mayores logros de la institución.

La visión de aquellos pioneros iba mucho más allá de contar con un edificio. Roberto Jesús de Santiago imaginaba un espacio de contención para quienes definía como «la tercera juventud»: un lugar de encuentro y esparcimiento, con oficinas para la atención de los socios, un salón para juegos recreativos e incluso la posibilidad de desarrollar actividades deportivas adaptadas a los adultos mayores.
Con el paso de los años, ese sueño se convirtió en realidad. El Centro de Jubilados Provinciales no solo es un punto de reunión para sus asociados, sino también un espacio donde se desarrollan actividades recreativas, encuentros sociales, celebraciones y eventos institucionales que fortalecen los vínculos entre quienes lo integran.
Aunque lleva el nombre de Centro de Jubilados Provinciales Mocoví, la institución siempre tuvo las puertas abiertas para todos los jubilados de Mocoretá. De hecho, muchos jubilados nacionales participan como socios adherentes y forman parte activa de las distintas propuestas que allí se desarrollan. Ese espíritu integrador se mantiene vigente hasta la actualidad, convirtiendo al centro en un verdadero lugar de encuentro donde prevalecen la amistad, la participación y el compañerismo por encima de cualquier pertenencia previsional.
Actualmente, el Centro de Jubilados Provinciales Mocoví continúa desarrollando sus actividades gracias al compromiso de una comisión directiva que trabaja para mantener viva la misión con la que nació la institución hace dos décadas. La presidencia está a cargo de Humberto José Fornaroli, acompañado por Marcela Liliana Chaparro como vicepresidenta; Delia Liliana Arce, secretaria; Graciela Itatí Poletto, prosecretaria; Hilda Ester Beber, tesorera; y Patricia del Carmen Perini, protesorera.
La comisión se completa con los vocales titulares Inés Itatí Montenegro, Hugo Antonio Balmaceda y Liliana Beatriz Zandoná; las vocales suplentes Estela Maris Dri y María Francisca Angélico; mientras que la revisión de cuentas está a cargo de René Andrés Masetto como titular y Estela Maris Lovato como suplente.
Con el mismo espíritu de servicio que impulsó a los fundadores, la actual conducción continúa promoviendo actividades recreativas, sociales e institucionales, manteniendo al Centro de Jubilados como un espacio abierto, participativo y de encuentro para todos los jubilados de Mocoretá.
Entre quienes hoy integran la comisión directiva hay una particularidad que refleja el profundo compromiso con la institución: María Francisca Angélico y Estela Maris Dri, integrantes de la primera comisión provisoria que impulsó la creación del Centro hace veinte años, continúan formando parte de la vida institucional, aportando su experiencia y manteniendo vivo el espíritu con el que nació este proyecto.
Al cumplirse dos décadas de aquella iniciativa, el reconocimiento se extiende también a todas las personas e instituciones que hicieron posible este crecimiento. A lo largo de estos años, las distintas gestiones del Gobierno de Corrientes y de la Municipalidad de Mocoretá, sin distinción de autoridades, acompañaron con gestiones, aportes y colaboración para que el Centro de Jubilados pudiera concretar cada uno de sus objetivos y seguir desarrollándose.
Un párrafo especial merece la Escuela Técnica «Alfredo Carlos Pásera» de Mocoretá. A través del trabajo de sus alumnos y docentes, la institución recibió un valioso aporte durante la construcción de su sede: la instalación completa del sistema eléctrico y la colocación integral del cielorraso fueron realizadas por estudiantes de la institución, dejando plasmado un ejemplo de compromiso comunitario que hoy forma parte de la historia del edificio.
Veinte años después de obtener su personería jurídica, el Centro de Jubilados Provinciales Mocoví es mucho más que un edificio o una institución. Es el resultado del esfuerzo compartido de vecinos, comisiones directivas, autoridades, instituciones educativas y de toda una comunidad que, con su aporte, convirtió un sueño en una realidad.
Hoy, ese sueño sigue latiendo en cada encuentro, en cada actividad y en cada nuevo proyecto que reúne a los jubilados de Mocoretá. Porque estos primeros veinte años no solo representan una historia de trabajo, compromiso y solidaridad para celebrar, sino también el punto de partida de un futuro que continúa construyéndose entre todos, con la misma vocación de servicio y el mismo espíritu de comunidad que inspiró a sus fundadores.















