¿Te interesa promocionar tu negocio o proyecto?
En Portal Corrientes Mocoretá, contamos con múltiples opciones para que tu marca llegue a más personas.
En Portal Corrientes Mocoretá, contamos con múltiples opciones para que tu marca llegue a más personas.

![]()
Rodrigo Javier Fernández estaba prófugo desde agosto de 2025 cuando quedó firme una condena a prisión perpetua. Fue encontrado por la Policía durante el allanamiento a una casa del capitalino barrio Popular. Cuando tenía 19 años asesinó a un anciano para robarle.
El asesinato de un jubilado en el año 2014, ocurrido en el barrio Doctor Montaña de la capital correntina, poco a poco fue encaminado a un esclarecimiento total y está encaminado a cerrarse en forma definitiva. Con la detención de un hombre hallado culpable del crimen, quien estaba prófugo desde agosto de 2025, la Justicia llega a un punto casi final en el caso de características horrendas.
Juan Manuel Esquenón tenía 78 años cuando lo masacraron a golpes de palo para después ser quemado adentro de su automóvil mientras aún estaba con vida.
Pasaron 12 años hasta que Rodrigo Javier Fernández, hoy de 31 años, deberá cumplir la pena de prisión perpetua impuesta durante un juicio realizado en 2021.
Las constantes apelaciones demoraron el cumplimiento de lacondena y el homicida permaneció bajo libertad condicional. Sin embargo, al conocer que el fallo quedó desde hace ocho meses decidió mantenerse en calidad de prófugo.
El 5 de marzo autoridades de la comisaría Decimocuarta habían capturado a Sandra Itatí Fernández, de 42 años, en el barrio Esperanza, quien ya cumple la misma condena como ideóloga e instigadora del crimen de Esquenón.

Pero faltaba dar con el paradero de Rodrigo y abocados a su búsqueda estuvieron efectivos de la Unidad Especial Antiarrebatos dependiente de la Dirección de Seguridad Metropolitana.
El martes, al mediodía, los detectives allanaron una casa situada en la calle Amboé del barrio Popular. En el lugar localizaron al homicida.
El Tribunal Oral Penal 1 (TOP 1), hoy reconvertido en el Tribunal de Juicio 1, había emitido la orden de captura una vez que las apelaciones agotaron sus instancias.
Trabajos que demandaron algunas semanas llevaron a los policías de Antiarrebatos a conocer con precisión el domicilio que el prófugo utilizaba para mantenerse al margen de la Justicia.
Con el factor sorpresa de su lado y sin encontrar resistencia detuvieron al hombre buscado y por disposición del Tribunal que lo condenó deberá permanecer, en principio, alojado en la Unidad Penal 6. Luego sería alojado en la Unidad Penal 1.
Tal como diario época lo reflejó en ediciones anteriores, el TOP 1 condenó a Rodrigo en calidad de autor y, a Sandra, en calidad de instigadora, a la pena de prisión perpetua «por la comisión del delito de homicidio criminis causa», lo que significa matar para ocultar otro delito.
De acuerdo a lo ventilado en aquel debate desarrollado en 2021 y producto de la investigación policial, dirigida por la Fiscalía de Instrucción, Esquenón fue víctima de un plan macabro.

También fueron hallados culpables Alexis y Diego, quienes en 2014 tenían 17 años. Este grupo de personas fue el que, alentados por Sandra, dio muerte al anciano en su domicilio del barrio Doctor Montaña.
Las crónicas dadas a conocer por este mediodieron cuenta de una trama con detalles espeluznantes. Pero estuvo muy lejos de ser un crimen perfecto, porque en el camino los autores dejaron una serie de evidencias y rastros propios de «inexpertos».
El septuagenario vivió mucho tiempo solo en su propiedad de la ex Calle 8, hasta que abrió las puertas para que Rodrigo habitara una pieza en el fondo y lo ayudara con algunas tareas que él, por la propia edad, no podía cumplir.
De a poco Sandra comenzó a tejer el plan para que el joven, su familiar, junto a los dos amigos adolescentes, cometan el asesinato con una única finalidad: hacerlo «desaparecer» y quedarse con la casa.
Al parecer, Esquenón andaba en planes de desprenderse del inmueble y habitar un lugar más chico. Sin embargo, a su espalda, los asesinos consiguieron un potencial comprador de la vivienda, valuada en ese entonces en 250 mil pesos, pero a la cual ellos iban a entregarla a cambio de 200 mil pesos que se repartirían en partes iguales.
Para esto querían armar la historia de que el jubilado cedió la casa a Rodrigo, con todos los papeles de propiedad que, luego, la Policía encontró en un cajón en la habitación prestada a ese joven.
En la noche del 30 de mayo de 2014 decidieron llevar adelante el delito. Cuando el anciano fue a dormir los jóvenes lo atacaron con un palo y un caño, ya entrada la madrugada del 31 de mayo.
Al verlo ensangrentado y con el rostro destrozado pensaron que lo habían matado, entonces el cuerpo del septuagenario fue cargado al baúl de su automóvil Mitsubishi Lancer.
Alexis y Diego salieron con el vehículo de la casa, anduvieron divagando por distintos barrios hasta frenar en el Pasaje 186 del barrio 9 de Julio (o Laguna Seca), justo detrás de la iglesia San Pantaleón.
Los entonces adolescentes rociaron el auto con nafta. El anciano, según se determinó en la autopsia, todavía presentaba signos vitales cuando también fue víctima de las llamas.
El auto y el cadáver parcialmente calcinado fueron hallados a la mañana por una dotación de bomberos. A simple vista quedó en claro que estaban ante un asesinato con saña.
Lo que parecía un plan detallado terminó siendo algo burdo. En el automóvil estaban los papeles de Esquenón, por lo que al rato los policías fueron hasta su casa y hallaron a Rodrigo cuando todavía limpiaba la sangre esparcida, justo después de tirar, adentro de un aljibe, el palo y el caño empleados en el crimen.
Más tarde caerían los otros autores y con el contenido de los mensajes y el cruce de llamadas constataron que Sandra era la instigadora.
El 28 de agosto de 2025 el Superior Tribunal de Justicia de Corrientes dio a conocer el rechazo el recurso de casación planteado por la defensa de Sandra como de Rodrigo, confirmando así la sentencia de prisión perpetua para ambos.
Con el pedido de captura sobre la mujer fueron autoridades de la comisaría Decimocuarta quienes la rastrearon, hasta ubicarla el jueves 5 de marzo en un domicilio de calle Abitbol del barrio Esperanza.
Ahora la mujer cumple la condena impuesta en el anexo carcelario femenino del Instituto Pelletier.
Un mes después llegó el turno de la captura de Rodrigo. Pasaron muchos años y Esquenón empieza a descansar en paz.
Fuente: Época
Autor: Portal Corrientes